Una familia que reside en la cuadra 2 del Jr. Francisco Pizarro Morales asegura vivir en constante temor debido a presuntos sucesos paranormales dentro de su vivienda. Según relatan, objetos lanzados sin explicación, ruidos inusuales y episodios que ocurren tanto de día como de noche han generado un ambiente de miedo que se ha vuelto insostenible. Los afectados afirman que, pese a buscar ayuda espiritual en diversas iglesias, las manifestaciones continúan y temen por su integridad.
Durante la visita al lugar, uno de los residentes señaló que desde hace semanas sienten la presencia de una “mala alma”, la cual —según su relato— no se intimida ante rezos ni rituales, e incluso habría atacado físicamente a miembros de la familia y a personas que acudieron a realizar oraciones. Testigos aseguran que una mujer recibió el impacto de objetos como una caigua, cebolla y papa, y que envases de agua se abren repentinamente sin intervención humana. Mientras algunos vecinos atribuyen estos hechos a causas espirituales, otros piensan que podrían deberse a factores estructurales o psicológicos.
Ante esta situación, el padre Johnny García Abad, de la parroquia Santa Rosa, brindó su opinión pastoral. Señaló que la Iglesia reconoce la existencia de realidades espirituales tanto positivas como negativas, e indicó que en casos de presunta manifestación demoníaca se recurre a oraciones de liberación o, de ser necesario, a un exorcista. En Moyobamba, el sacerdote autorizado para estos procedimientos es el padre Emilio. El sacerdote recomendó a la familia fortalecer su vida espiritual, recibir los sacramentos y permitir que la Iglesia evalúe el caso a fin de descartar posibles infestaciones o vejaciones. Mientras tanto, la comunidad se mantiene atenta a un caso que genera preocupación en la zona.








