Una serie de graves deficiencias en la infraestructura sanitaria, eléctrica y de techados mantiene en alerta a la comunidad educativa de un colegio local, donde las autoridades evalúan declarar la institución en estado de emergencia para salvaguardar la integridad de los estudiantes de nivel inicial, primaria y secundaria. El deterioro de las tuberías provocó recientemente la rotura de la red de agua e inundaciones en las aulas, lo que obligó a suspender las clases durante el fin de semana. A este problema se suma el riesgo eléctrico por la falta de un transformador que regule la corriente hacia el plantel, exponiendo los equipos y la seguridad del recinto a sobrecargas directas desde la red pública.







