Ante las constantes restricciones de tránsito por las obras de construcción del puente y la carretera, y la falta de apoyo de las autoridades locales, un grupo de transportistas, empresarios y pobladores se organizaron para reparar 11 tramos críticos de la vía que conecta San Pablo con Sauce. Los ciudadanos financiaron el combustible y contrataron maquinaria pesada (volquetes y retroexcavadoras) para nivelar y mejorar el acceso, el cual se encontraba deteriorado y afectaba gravemente a los vehículos menores y al flujo diario de turistas. Los promotores de la iniciativa criticaron la inacción del alcalde local, quien ha manifestado que dicha ruta no es indispensable y que no se cuenta con presupuesto para su mantenimiento.








