Señalan que las intervenciones estarían afectando la llegada de clientes y reduciendo considerablemente sus ventas diarias. Las vendedoras indicaron que no están en contra de los controles, pero consideran que los operativos deberían realizarse de manera más ordenada para no perjudicar a quienes dependen del comercio diario. Pidieron a las autoridades del distrito buscar soluciones que no afecten la economía de las familias trabajadoras.








