Nuestra medio llegó hasta el sector Pachacútec, en el Jirón 2 de Agosto, manzana A lote 7, donde vive Rosalinda Rodríguez Álvarez, una vecina que padece Parkinson y que atraviesa una situación profundamente dolorosa: según denuncia, sus propios hermanos la habrían despojado de la herencia familiar, dejándola prácticamente sin recursos para subsistir. Rosalinda, con visibles dificultades para hablar y movilizarse, relató entre lágrimas que pese a que los terrenos de sus padres fueron vendidos por sus hermanos, ella solo recibió alrededor de cien soles y algunos víveres, monto que no guarda relación alguna con el valor real del predio. La situación es crítica. Su esposo, quien podría apoyarla, se encuentra con el brazo operado y no puede trabajar con normalidad. Ambos sobreviven como pueden, sin ingresos fijos y sin que ninguno de los hermanos se responsabilice por el bienestar de Rosalinda, a pesar de su enfermedad y vulnerabilidad. Según afirma, ninguno la visita, la llama ni se hace cargo, pese a haber sido beneficiarios de la venta de la propiedad heredada. A pesar del abandono familiar, Rosalinda intenta aferrarse a la fe. Asegura participar en una iglesia y recibir pequeñas ayudas, aunque insuficientes para cubrir sus medicamentos, alimentación y necesidades básicas. Afirma sentirse profundamente triste y desamparada. Desde este medio, hacemos un llamado a las autoridades, a las organizaciones de apoyo social y a profesionales del derecho para que puedan apoyar y acompañar a Rosalinda, y evitar que continúe siendo víctima de abandono y despojo.







