TARAPOTO. Dos ciudadanos venezolanos, investigados por su presunta vinculación con la banda delictiva conocida como “Los Gatilleros de Venezuela”, fueron trasladados esta mañana desde la Comisaría hacia una diligencia fiscal de constatación de hechos. Ambos salieron esposados, acompañados por agentes policiales, y fueron conducidos directamente hacia una camioneta donde continuarían el procedimiento.
Durante el desplazamiento, uno de los investigados negó pertenecer a alguna organización criminal, afirmación que generó preguntas de la prensa presente. Un periodista les increpó sobre la versión policial que indicaba que habrían arrojado un celular, presuntamente para evitar que se encuentren evidencias. La respuesta de los intervenidos fue tajante: aseguraron que todo habría sido “sembrado”, insistiendo en que las pruebas serían fabricadas.
La policía mantuvo la custodia estricta durante todo el movimiento, mientras vecinos y testigos observaban el traslado con evidente preocupación. El caso ha generado tensión en la zona, considerando los antecedentes del grupo al que supuestamente pertenecerían. Las autoridades indicaron que la constatación fiscal es parte del protocolo para definir responsabilidades y contrastar versiones, tanto los descargos de los detenidos como la información proporcionada por la policía.
Los investigados permanecerán bajo custodia mientras avanza el proceso, a la espera de que el Ministerio Público determine si existen fundamentos sólidos que sustenten la denuncia o si corresponde descartar la presunta relación con actividades criminales








