El estado del Estadio Carlos Vidaurre García genera un profundo malestar entre la ciudadanía y los deportistas locales. La falta de mantenimiento en las tribunas, como la del sector oriente —cuya pintura luce completamente desgastada—, proyecta una pésima imagen a nivel nacional durante las transmisiones televisivas de torneos de fútbol profesional y fútbol femenino. Frente a esta situación, voces de la comunidad deportiva desaprobaron la gestión edilicia saliente de la alcaldesa Lluni Perea, señalando cuatro años de paulatino abandono y la ausencia de proyectos concretos para modernizar la infraestructura deportiva. Asimismo, cuestionaron compromisos de inversión no concretados e hicieron un llamado a la transparencia informativa, enfatizando que el principal recinto deportivo de San Martín requiere intervenciones integrales y no meras soluciones superficiales.







