Comerciantes ambulantes de la asociación «Mujeres Luchadoras» del sector conocido como La Cachina manifestaron su rechazo ante el intento de juramentar una nueva junta directiva paralela, una acción que calificaron como un intento de generar división en el sector. Según Mónica Suisa y Katy Ramírez, representantes del grupo, la asociación ya cuenta con una directiva formalizada desde hace tres años, presidida por Israel, y está debidamente reconocida y empadronada por la municipalidad. Las dirigentes señalaron que el conflicto se originó tras el regreso de una comerciante que se había retirado hace dos años por motivos de salud y que ahora pretende conformar otro grupo para acceder a un cargo directivo. Las denunciantes recalcaron que la resolución municipal prohíbe la existencia de dos juntas directivas y expresaron su temor a que esta situación busque desplazarlas de sus puestos de trabajo, por lo que hicieron un llamado a la alcaldesa para que mantenga el respeto a la organización ya establecida.







