La falta de operatividad en la flota de vehículos y la deficiente planificación municipal han provocado que el colapso del recojo de basura alcance el centro de la ciudad. De acuerdo con las denuncias, de siete compactadoras necesarias, solo cuatro operan y dos camiones realizan las labores, mientras que tres unidades se encuentran en mantenimiento. Esta situación afecta gravemente la imagen turística, la salud pública y el bienestar de los habitantes. Asimismo, se advierte sobre la lentitud administrativa y la falta de previsión en los presupuestos destinados al mantenimiento vehicular y al ordenamiento urbano de cara al próximo año.








