Este domingo, tras la tradicional celebración del Jala Pato y el cierre de la gran fiesta patronal en honor a la Virgen de la Natividad, el ambiente de alegría y fe se vio completamente empañado por un violento enfrentamiento que conmocionó a todos los presentes. Cómo se puede permitir que una fiesta tan hermosa y sagrada termine así La población de Shimbillo está profundamente indignada: quienes protagonizaron la pelea no serían del pueblo, visitantes llegados de otras zonas, que vinieron a alterar el orden y la paz en el momento más importante de las celebraciones. Vecinos señalan con dolor que estos hechos dañan la imagen de su fiesta y de su gente. Vinieron de fuera a pelear en la casa de la Virgen. No es justo. No lo merecemos.








