Tras cumplirse casi cinco meses del trágico fallecimiento de su hijo de 17 años, Weninger, padre de la víctima, rompió el silencio para denunciar las irregularidades en el proceso penal y exigir cadena perpetua para los implicados, entre ellos la directora de un centro de rehabilitación local, acusada de ordenar el crimen. El padre relató con profunda consternación las huellas de violencia física extrema que presentaba el cuerpo del menor. Asimismo, cuestionó que varios sospechosos continúen en libertad a pesar de haber un total de 14 personas presuntamente implicadas en el asesinato, de las cuales solo siete se encuentran bajo prisión preventiva.








