Una madre de familia dedicada a la venta de asaditos denunció constantes enfrentamientos con jóvenes que se reúnen en la esquina de los jirones Sucre y Amorarca para consumir estupefacientes. La mujer señaló que la situación se volvió insostenible debido a los malos olores y al riesgo para sus hijos menores, quienes permanecen junto a ella durante su jornada de trabajo. Según su testimonio, al pedirles que se retiren del lugar, algunos de estos jóvenes reaccionaron de manera agresiva, llegando incluso a amenazarla verbalmente. La vecina afirmó haber registrado los hechos con su celular y pidió la intervención de la Policía, sin obtener respuesta oportuna, por lo que exige mayor presencia policial en la zona.








